Formación Permanente

« Adquiere la sabiduría, adquiere la inteligencia,
no la olvides, no te apartes de los dichos de mi boca. »
(Prov. 4,5)

La formación permanente también forma parte de nuestra vida, para dejarnos llevar por el Espíritu de manera siempre renovada.

Dedicamos tiempo a la formación teológica y litúrgica, con conferencias en el Monasterio, sesiones organizadas por nuestra Federación y formación en técnica vocal para una mayor calidad de los oficios litúrgicos.

Para comprender mejor la realidad multicultural de nuestro país, recibimos enseñanzas sobre las tradiciones judías y musulmanas, con el aprendizaje de lenguas extranjeras.

Para asumir responsabilidades en la comunidad, beneficiamos también de una formación al trabajo que realizamos : contabilidad, informática, enfermería, manualidades, etc.