Primer viaje apostólico del Santo Padre León XIV a Turquía y el Líbano.
27 noviembre -2 diciembre 2025
«Este viaje a Turquía y Líbano tiene, ante todo, un significado de unidad, celebrando los 1700 años del Concilio de Nicea. Y yo deseaba mucho este viaje por lo que significa para todos los cristianos, pero también es un gran mensaje para el mundo entero. Y, sobre todo, esperamos que mi presencia, la de la Iglesia y la de los creyentes, tanto en Turquía como en Líbano, pueda anunciar, transmitir y proclamar lo importante que es la paz en todo el mundo». Un viaje que es, por tanto, un mensaje, además de una invitación «a caminar juntos para buscar cada vez más la unidad, cada vez más la armonía y mirar la forma en que todos los hombres y todas las mujeres pueden ser realmente hermanos y hermanas» . Porque, «más allá de las diferencias, más allá de las diferentes religiones, de los diferentes credos, todos somos hermanos y hermanas y esperamos promover la paz y la unidad en todo el mundo».
Con estas palabras dirigidas a los periodistas, Papa León XIV comenzaba su primer viaje apostólico a Turquía y el Líbano.
El lema del viaje a Turquía: «Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo». Su propósito: Promover la fraternidad, el diálogo y la unidad entre los cristianos, especialmente entre el Oriente y el Occidente.
El lema del viaje a el Líbano: “Bienaventurados los que trabajan por la paz.”
Queremos compartir con ustedes 10 breves extractos de los discursos del Santo Padre. Recíbanlos como un puñado de perlas de sabiduría. Que su lectura nos anime durante este tiempo de Adviento para construir puentes y ser artesanos de paz en el lugar donde estemos.
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« Cuando miramos con los ojos de Dios, descubrimos que Él ha escogido el camino de la pequeñez para descender en medio de nosotros. Este es el estilo del Señor que todos estamos llamados a testimoniar; los profetas anunciaron la promesa de Dios acerca de un pequeño germen que brotará (cf. Is 11,1), y Jesús elogia a los pequeños que confían en Él (cf. Mc 10,13-16), afirmando que el Reino de Dios no se impone llamando la atención (cf. Lc 17,20-21), sino que se desarrolla como la más pequeña de todas las semillas plantadas en la tierra (cf. Mc 4,31). Esta lógica de la pequeñez es la verdadera fuerza de la Iglesia. » (1)
« Cuanto más reconciliados estemos, tanto más podremos los cristianos dar un testimonio creíble del Evangelio de Jesucristo, que es anuncio de esperanza para todos, mensaje de paz y de fraternidad universal que trasciende las fronteras de nuestras comunidades y naciones.
La reconciliación es hoy un llamamiento que surge de toda la humanidad afligida por los conflictos y la violencia. El deseo de plena comunión entre todos los creyentes en Jesucristo va siempre acompañado de la búsqueda de la fraternidad entre todos los seres humanos. » (2)
« Nuestros pasos se mueven como sobre un puente que une la tierra con el cielo y que el Señor ha tendido para nosotros. Mantengamos siempre la mirada fija en sus orillas, para amar con todo el corazón a Dios y a los hermanos, para caminar juntos y poder encontrarnos todos, algún día, en la casa del Padre. » (3)
« La paz es un don que viene de Dios y que, ante todo, habita en nuestro corazón. Es como un movimiento interior que se derrama hacia el exterior, permitiendo que nos dejemos guiar por una melodía más grande que nosotros mismos, la del amor divino. Quien baila avanza con ligereza, sin pisar la tierra, armonizando sus pasos con los de los demás. Así es la paz: un camino movido por el Espíritu, que dispone al corazón a escuchar y lo hace más atento y respetuoso hacia el otro. » (4)
« ¿Qué nos enseña hoy san Chárbel? ¿Cuál es el legado de este hombre que no escribió nada, que vivió oculto y silente, pero cuya fama se extendió por todo el mundo?
Me gustaría resumirlo así: el Espíritu Santo lo moldeó para que enseñara la oración a quienes viven sin Dios, el silencio a quienes habitan en medio del bullicio, la modestia a quienes viven para aparentar y la pobreza a quienes buscan las riquezas. Son todos comportamientos a contracorriente, pero precisamente por eso nos atraen, como el agua fresca y pura atrae a quien camina por el desierto. » (5)
« El Papa Francisco (…) decía: « Nuestra fe es el ancla en el cielo. Tenemos nuestra vida anclada en el cielo. ¿Qué debemos hacer? Agarrar la cuerda […]. Y vamos adelante porque estamos seguros que nuestra vida tiene como un ancla en el cielo, en esa orilla a la que llegaremos ». Si queremos construir la paz, anclémonos al cielo y, firmemente dirigidos hacia allí, amemos sin miedo a perder lo efímero y demos sin medida. » (6)
« El verdadero diálogo y la colaboración están enraizados en el amor, único fundamento para la paz, la justicia y la reconciliación. Este diálogo, inspirado por el amor divino, debe abrazar a todas las personas de buena voluntad, rechazar los prejuicios, la discriminación y la persecución, y afirmar la igual dignidad de todo ser humano. » (7)
« En un mundo de distracciones y vanidades, tengan cada día un tiempo para cerrar los ojos y mirar sólo a Dios. Él, aunque a veces parezca silencioso o ausente, se revela a quien lo busca en el silencio. (…) “Entusiasmo” significa “tener a Dios en el alma”. Cuando el Señor habita en nosotros, la esperanza que Él nos da se vuelve fecunda para el mundo. Verán, la esperanza es una virtud pobre, porque se presenta con las manos vacías; son manos libres para abrir las puertas que parecen cerradas por el cansancio, el dolor y la desilusión. » (8)
« ¡Sean constructores de paz, anunciadores de paz, testigos de paz!
Oriente Medio necesita actitudes nuevas, para rechazar la lógica de la venganza y la violencia, para superar las divisiones políticas, sociales y religiosas, para abrir capítulos nuevos bajo el signo de la reconciliación y la paz. La vía de la hostilidad mutua y de la destrucción en el horror de la guerra ha ido demasiado lejos, con los deplorables resultados que están a la vista de todos. Necesitamos cambiar de camino, necesitamos educar el corazón para la paz. » (9)
« Que ya nadie crea que la lucha armada conlleva algún beneficio. Las armas matan; la negociación, la mediación y el diálogo edifican. ¡Elijamos todos la paz como camino, y no sólo como meta! » (10)
Referencias:
1. Encuentro de oración con los obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados, consagradas y operadores pastorales – Catedral del Espíritu Santo (Estambul), 28 de novembre de 2025.
2. Encuentro ecumenico de oración, cerca de las excavaciones arqueológicas de la antigua Basílica de San Neófito – Iznik, 28 de noviembre de 2025.
3. Santa Misa Primer Domingo de Adviento, homilía del Santo Padre – « Volkswagen Arena » (Estambul), 29 de novembre de 2025.
4. Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático – Beyrouth, 30 de novembre de 2025.
5. Visita y oración en la tumba de San Charbel Makluf – Monasterio de San Maroun (Annaya), 1 de diciembre de 2025.
6. Encuentro con los obispos, sacerdotes, consagrados, consagradas y operadores pastorales – Santuario de Nuestra Señora del Líbano (Harissa), 1 de diciembre de 2025.
7. Encuentro Ecuménico e Interreligioso – Plaza de los Mártires (Beirut), 1 de diciembre de 2025.
8. Encuentro con los jóvenes – Explanada frente al Patriarcado de Antioquía de los maronitas (Bkerké), 1 de diciembre de 2025.
9. Santa Misa, Homilía del Santo Padre – « Beirut Waterfront » (Beirut), 2 de diciembre de 2025.
10. Ceremonia de despedida – Aeropuerto Internacional de Beirut, 2 de diciembre de 2025.
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